lunes, 26 de abril de 2010

ZAPATILLAS, FRIGORÍFICO, MESA Y SILLAS ...

Nos han hecho llegar unas necesidades extra, de un par de familias que acuden al banco de alimentos.

Por un lado se está buscando un frigorífico (que funcione ) de tamaño normal.
Por otro un par de zapatillas para niño de la talla 32 y zapatillas para niña de la talla 27.
Finalmente se está buscando igualmente una mesa de comedor y con su juego de sillas 4-6 ( en buen estado ).

Si alguien puede conseguir alguna de estas cosas, que se ponga en contacto con el gimnasio para poder coordinarlo.

Un saludo

jueves, 15 de abril de 2010

HOY


Que Dios nos conceda serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, valor para cambiar las que podemos y sabiduría para distinguir la diferencia.
¡Cuánto puede expresar tan solo una palabra!
Tres letras cargadas de contenido, cargadas de vida.

HOY...

Hoy no es ayer ni es mañana, hoy es hoy.
Hoy es aquello que vivimos, aquello en lo que soñamos...
Hoy son las oportunidades que se ponen en mi camino para ser feliz, los momentos en los que disfruto siendo quien soy, las llamadas que la vida me hace para darme con libertad, con sinceridad, con claridad...

Hoy es la oportunidad que me brinda Dios de aceptar aquello que más me cuesta, aquello que menos entiendo y me hace sufrir.

Hoy soy yo, ayer era yo y mañana seré yo... siempre seré yo.
Todo lo que me rodea me ayuda a ser yo misma porque en mí está la libertad de poder elegir, la libertad de vivir.

Hoy quiero elegir... y mi primera elección es ser yo a pesar de las contrariedades que la vida me pueda traer, a pesar de las satisfacciones que pueda alcanzar o las realizaciones personales que llegue a conquistar.

Hoy elijo ser yo misma, sin miedo, sin temor, sin orgullo, sin anclamiento...

Hoy elijo ser yo desde lo que soy, desde lo que se ve y desde lo que no se ve de mí, desde lo que soy capaz de transmitir y desde lo que se queda sin expresar.

Hoy... Solo por hoy... ¿y mañana?...

El mañana es incierto, débil, quebradizo, inseguro...
No puedo vivir del mañana y tampoco del pasado, por eso quiero vivir el hoy con la mayor intensidad de la que soy capaz, mirando de frente y diciéndole a los que me rodean que me siento feliz siendo como soy, que el crecer como persona no significa anularme en lo más esencial, significa vivir en actitud de entrega, generosidad, crecimiento interior...
La vida me rodea, las personas existen, el mundo gira conmigo o sin mí,...
Por eso yo, desde lo que soy en profundidad quiero decirle a la vida, a las personas, al mundo, que a partir de hoy opto por la libertad, por la felicidad de ser fiel a mi misma y a Dios, por la verdad, por la serenidad, por la confianza plena.

Hoy opto por vivir el hoy.

miércoles, 7 de abril de 2010

PAPAS EN LA MOCHILA


Un día, el maestro nos pidió de tarea que lleváramos papas crudas y una bolsa de plástico.

Nos dijo que pusiéramos en la bolsa plástica una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento y escribiéramos su nombre en ella.

Nos pidió que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas en la mochila.


¡Algunas bolsas eran realmente pesadas!


Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo.

El fastidio de acarrear esa bolsa a todo momento me demostró claramente el peso que cargaba a diario en mi corazón y en mi vida debido al resentimiento.

También aprendí como, mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla, desatendía cosas que eran más importantes para mí.

Este ejercicio me hizo pensar sobre el precio que pagaba por no perdonar algo que ya había pasado y no podía cambiarse.

Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro, sin darnos cuenta que los primeros beneficiados somos nosotros mismos.

Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra "mochila" sentimental.

La falta de perdón es como un veneno que tomamos diariamente a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.

Muchas veces al primero que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron como hubieras querido que fuesen.

El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.

No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó.

Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.

El perdón rompe las cadenas y te hace verdaderamente libre.

“ perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa sabe amar “ Mahatma Gandhi


Gracias Carmen por compartir esta " Patata Brava " con todos nosotros.


martes, 30 de marzo de 2010

LA BALANZA





















Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño no aceptó y le pidió que abandonara la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
<“Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda">
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia;
Entonces el dueño, contrariado, preguntó a la mujer:
> " ¿Tiene usted una lista de compra?".
La mujer dijo: >"Si señor";
>"Esta bien," dijo el dueño, “Ponga su lista en la balanza y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo ahí.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:
>"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
¡No era una lista de la compra!
Era una oración…….. que decía:

“QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"

El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta euros al dueño y le dijo:
"Valió la pena cada céntimo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".

EL PODER DE LA ORACION:
La oración es uno de los mejores regalos gratuitos que recibimos.
No tiene coste pero si muchas recompensas.

jueves, 25 de marzo de 2010

Necesidades para el Banco de alimentos


















Se necesitan:
Galletas
Cereales
Arroz
Aceite
Conservas (atún, paté, sardinas...)
Pañales
Toallitas

gracias

lunes, 22 de marzo de 2010

EL ANILLO

Un alumno llegó a su profesor con un problema:
¡¡ Profesor !!:¿Por qué me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada?
Dicen que no sirvo para nada, que no hago nada bien, que soy tonto.
¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El profesor, sin mirarlo, le dijo :
-Lo siento mucho joven pero ahora no puedo ayudarte. Primero debo resolver mi propio problema, tal vez después...
Y haciendo una pausa dijo: Si tu me ayudas y puedo resolver mi problema rápidamente, quizá pueda ayudarte a resolver el tuyo.

- Claro, profesor, murmuró el joven, pero se sintió otra vez desvalorizado.

El profesor se sacó un anillo que llevaba en el dedo pequeño, se lo dio y le dijo:
Coge el caballo y vete al mercado. Debes vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es preciso que obtengas por él el máximo posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y vuelve con la moneda lo más rápido posible.

El joven cogió el anillo y partió. Cuando llegó al mercado empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Ellos miraban con algún interés, atendiendo al joven cuando decía cuanto pretendía por el anillo.

Cuando decía que una moneda de oro, algunos reían, otros se apartaban sin mirarlo. Solamente un viejecito fue amable de explicarle que una moneda de oro era mucho valor para comprar un anillo.
Intentando ayudar al joven, llegaron a ofrecerle una moneda de plata y una jícara de cobre, pero el joven seguía las instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazaba las ofertas.
Después de ofrecer la joya a todos los que pasaban por el mercado, y abatido por el fracaso, montó en el caballo y regresó. El joven deseaba tener una moneda de oro para comprar el mismo el anillo, librando de la preocupación a su profesor pudiendo así recibir su ayuda y consejos.

Entró en la casa y dijo:
- Profesor, lo siento mucho, pero es imposible conseguir lo que me pidió. Tal vez pudiese conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que se pueda engañar a nadie sobre el valor del anillo.

- Importante lo que me dices joven, le contestó sonriente. Primero debemos saber el valor del anillo. Vuelve a coger el caballo y vas a ver al joyero. ¿Quien mejor para saber su valor exacto? Pero no importa cuanto te ofrezca, no lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven fue a ver al joyero y le dio el anillo para que lo examinara.
El joyero lo examinó con una lupa, lo pesó y le dijo:
-Dile a tu profesor que si lo quiere vender ahora no puedo darle más de 58 monedas de oro.
-58 MONEDAS DE ORO!!, exclamó el joven.
-Si, contestó el joyero, y creo que con el tiempo podría ofrecer cerca de 70 monedas, pero si la venta es urgente .......

El joven corrió emocionado a casa del profesor para contarle lo ocurrido.
-Siéntate, dijo el profesor, y después de escuchar todo lo que el joven le contó, le dijo:
-Tu eres como ese anillo, una joya valiosa y única. Solamente puede ser valorada por un especialista. Pensabas que cualquiera podía descubrir su verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a colocarse su anillo en el dedo, y añadió:

- Todos somos como esta joya. Valiosos y únicos y andamos por todos los mercados de la vida pretendiendo que personas inexpertas nos valoren...

¡¡¡ Refuerza tu valor !!!

martes, 16 de marzo de 2010

SE NECESITAN ALIMENTOS


Se necesitan los siguientes productos para el Banco de Alimentos:
Leche
Garbanzos
Judías
Lentejas
Arroz
Pasta
Aceite
Harina
Galletas
Cereales
Tomate frito
Conservas
Purés, sopas y cremas
Azucar
Cola Cao
Gel
Shampoo
Pañales
Etc...

Os esperamos el próximo domingo a partir de las 17:00
Un abrazo