Aquí amplificamos una pequeña oración de Santa Teresa, que dejó Mariano como comentario del artículo " Tormentas "de hace unas semanas. Es su remedio casero para los momentos en los que los truenos y relampagos son demasiado intensos.
Nada me turbe, nada me espante, todo se pasa,
Dios no se muda,la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta.
Tomad nota por si nos pilla alguna de las tormentas estivales que se avecinan.
Seguidamente os hacemos relación de las necesidades del Banco de Alimentos, una vez hecho inventario el domingo pasado.
- ACEITE ( oliva y girasol )
-TOMATE ( frito y triturado )
-AZUCAR ( moreno y blanco )
-GALLETAS ( para desayuno )
-LECHE (entera y semidesnatada )
-ARROZ
-SOPAS Y CALDOS (de sobre o bricks )
-ZUMOS
-CEREALES ( de desayuno )
-YOGURES NATURALES
-CONSERVAS VARIAS ( atún, bonito, sardinillas, magro, ... )
-CACAO SOLUBLE
-DETERGENTE DE LAVADORA
-PAÑALES (para niños de hasta 1 año )
-JABÓN EN PASTILLA ( por lo que comentabamos el domingo, el JABÓN LAGARTO es ideal porque sirve para todo desde la higiene personal, limpieza de ropa ... )
Aparte de estas necesidades básicas generales, tambien hay otras particulares, de personas que se han acercado al local y nos las han transmitido. Os comentamos:
- Pantalón de chica joven ( 16 - 17 años ) de la talla 32-34
- Zapatillas de verano tipo chanclas para mujer talla 39-40
- Alpargatas de verano de mujer talla 38
Estas últimas necesidades las van a gestionar desde el gimnasio, de manera que los que se hagan cargo de ellas que lo coordinen con Javier y Milagros para no duplicar la ayuda.
Gracias a todos de antemano por vuestra colaboración.
Sólo una cosita más, a la hora de adquirir los productos hacerlo como si fuera para vuestro propio consumo.
Os transcribimos el correo que nos mandó ayer Milagros.
Queridos todos, QUE ALEGRIA quería compartir con vosotros que hoy lunes por la mañana se han acercado al gimnasio a por comida la familia del autobús de las Tablas solo necesitábamos todos un poco de tiempo y creo que también todos hemos aprendido… besos. La paciencia es una virtud que la sabiduría me ha confirmado. Milagros
Buenas familia, os recordamos que como cada dos semanas, este domingo 26 de Julio apartir de las 17:30 se entregará comida en el local del banco de alimentos.
De nuevo recuperamos un pasaje del evangelio, por la atenta llamada de atención de Mariano. Este corresponde al del día de hoy. La temática continúa con la “ poda ” que llevamos realizando últimamente. Sirva este texto de recordatorio y guía.
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Lectura del evangelio según san Juan 15, 1-8
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.
Nos mandaba Natalia el jueves pasado el siguiente artículo al correo de La Cuchara:
Si su carga es ligera...¿por qué nos sobrecargamos?...
Para mi, la receta es : mansedumbre y humildad de corazón.
Este esel Evangelio del pasado día 16 de Julio, Jueves XV del tiempo ordinario.
Texto del Evangelio (Mt 11,28-30):
En aquel tiempo, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».
Hace muchos, muchos años, había un pequeño pueblo perdido en el centro de China, que vivía a la sombra de una gran montaña. Esto hacía que los niños crecieran raquíticos y la gente siempre estuviera triste. Hasta que un buen día, el hombre más anciano del lugar se levantó, y con una cuchara en la mano tomó rumbo a la montaña. De camino, se topó con unos hombres sentados a la salida de la aldea, que le preguntaron que a donde iba cuchara en mano. A lo que el viejecito les contestó que se dirigía a desmontar la montaña. Todos los presentes se rieron diciendo que nunca lo conseguiría y encogiéndose de hombros y con una sonrisa pícara, el anciano respondió " alguien tiene que comenzar ... "