lunes, 20 de julio de 2009

VICTORIA

Dura lección por lo crudo de la metáfora y las imagenes, pero bello mensaje de fondo.
" Una victoria en solitario es una derrota cubierta de oro"



Por cierto esta carrera me recuerda a la montaña que subió Fernando en Requijada ...

martes, 14 de julio de 2009

La Aceptación

La aceptación del otro, dejándole su espacio y su tiempo requiere una previa aceptación propia...

Por qué?
Porque normalmente descargamos en el otro aquello que en nosotros no nos gusta, aquello que creemos que falla, y los miedos e inseguridades que tenemos....

La aceptación del otro es automática cuando nos aceptamos a nosotros mismos como somos...

Y cómo se puede hacer esto?
Tenemos que intentar escuchar que sucede, intentar comprender que nos pasa, y si en algunos casos descubriéramos que lo que nos invade es el MIEDO, hay que averiguar de donde viene ese miedo, porque en el presente no nos deja ser libres, y en la mayor parte de los casos no es un miedo por causas presentes, por algo que te ha pasado ayer, hace 1 mes o 1 año, si así fuera más fácil seria, pero normalmente no es así, el miedo surge como una medida de protección que utilizamos como mecanismo de defensa ante un hecho determinado que nos ha sucedido y nos ha hecho sufrir, ese miedo es inversamente proporcional al sufrimiento pasado.
De tal manera que lo utilizamos para protegernos ante cualquier otra posible “agresión” como la vivida....

Donde está el error?
1º que el miedo realmente no protege de nada aunque pueda parecerlo, al revés paraliza al que lo sufre.

2º que como consecuencia de ese miedo que arrastramos por una circunstancia del pasado, no nos deja vivir el hoy, ser libres hoy.

La consecuencia inmediata de estos hechos, es que una circunstancia del pasado, continúa condicionándonos nuestra existencia aunque nosotros no somos ya aquella persona ni son las mismas nuestras circunstancias...

¿Y que quiero decir con esto?
Pues que aquello que sucedió en un momento de nuestras vidas, debe quedar relegado a aquel momento, y darte cuenta que ni tu eres esa misma persona, y tu experiencia tampoco lo es, que ahora ante un hecho así tienes recursos suficientes para afrontarlo, y que es una pena que no puedas vivir el hoy porque el MIEDO no te permite verlo, porque no te deja sentir ni pensar, ni darte cuenta que el pasado vive aun en tu presente y no te deja crecer, ni ser libre, que vives anclado en un fantasma que ni uno mismo sabe ni el tamaño que tiene, porque seguro que aquella circunstancia o problema en el hoy, es una autentica nimiedad para ti....

Si consigues desmontar ese miedo, que no es fácil, pero que os aseguro que se puede hacer, comienza una aceptación propia que desemboca automáticamente en la aceptación del otro, porque ese tiempo y espacio que te has tomado tu para afrontarlo se lo vas a ceder inmediatamente al otro.

Y que ganas tu?
Pues además de quitarte una mochila enorme que llevas a la espalda...ganas PAZ Y SERENIDAD

jueves, 9 de julio de 2009

SUEÑO CON SERPIENTES

A ver cómo nos las apañamos para matar serpientes sin luchar ¡¡¡

martes, 7 de julio de 2009

TORMENTAS



Un cuentito que viene al pelo en este tiempo de poda ...

Cuentan que un día un campesino pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que -según él - le rindieran mejor sus cosechas.

Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.
Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso

Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.

Pero Dios le contestó - "Tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía.
Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consuman, y purificarla de plagas que la destruyan..."

Así nos pasa, queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas.
El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas, no se echa para atrás.
Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, por chubascos pasajeros.

LO IMPORTANTE NO ES HUIR DE LAS TORMENTAS, SINO TENER FE Y CONFIANZA EN QUE PRONTO PASARÁN Y NOS DEJARÁN ALGO BUENO EN NUESTRAS VIDAS.

Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria...
Una retirada a tiempo es en si una victoria...
El primer éxito no significa victoria y el primer fracaso no significa derrota.

Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

Antes de poner una barrera en tu vida, recuerda lo que vas a dejar dentro y lo que quedará afuera.

Dios guarde tu camino.

sábado, 4 de julio de 2009

Tomate unas ... VACACIONES




Milagros y Javier nos hacen unos recordatorios desde el gimnasio ( que por cierto no cierra por vacaciones y se ofrece para lo que necesiteis ):
-
Uno, informarnos que la meditación en grupo se reanudará el 20 de septiembre.
-
Otro, recordarnos que el banco de alimentos seguirá entregando comida cada 15 días ( la próxima el domingo 12 de julio para los que se animen a acercarse).
-
Y finalmente una petición para seguir trabajando individualmente más duro si cabe, de forma que añorar el trabajo en equipo sirva para realizar el personal con mayor intensidad.
-
Buen verano y aunque el calor nos tiente a estar tumbados, permanecer siempre atentos y despiertos.
-
Que aproveche ...

jueves, 2 de julio de 2009

Chicken ala Carte

El siguiente video se come con cuchara ... pero cuidado que este pollo tiene espinas.

miércoles, 1 de julio de 2009

EL AMOR

Khalil Gibrán - “El Profeta” –

Dijo Almitra: Háblanos del Amor.

Y él levantó la cabeza, miró a la gente y una quietud
descendió sobre todos. Entonces, dijo con gran voz:

Cuando el amor os llame, seguidlo.
Y cuando su camino sea duro y difícil.
Y cuando sus alas os envuelvan, entregaos. Aunque
la espada entre ellas escondida os hiriera.
Y cuando os hable, creed en él. Aunque su voz destroce
vuestros sueños, tal cómo el viento norte devasta
los jardines.

Porque, así como el amor os corona, así os crucifica.
Así como os acrece, así os poda.
Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras
más tiernas ramas, que se estremecen bajo el sol, así
descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá en un
abrazo con la tierra.

Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos.
Os desgarra para desnudaros.
Os cierne, para libraros de vuestras coberturas.
Os pulveriza hasta volveros blancos.
Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles.
Y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis
convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada
de Dios.

Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis
conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros,
por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de
la Vida.

Pero si, en vuestro miedo, buscareis solamente la
paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubráis
vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales.
Hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero
no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas
vuestras lágrimas.

El amor no da nada más a sí mismo y no toma nada
más que de sí mismo.
El amor no posee ni es poseído.
Porque el amor es suficiente para el amor.

Cuando améis no debéis decir: «Dios está en mi corazón
», sino más bien: «Yo estoy en el corazón de Dios.»

Y pensad que no podéis dirigir el curso del amor
porque él si os encuentra dignos, dirigirá vuestro curso.

El amor no tiene otro deseo que el de realizarse.
Pero, si amáis y debe la necesidad tener deseos, que
vuestros deseos sean éstos:

Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía
a la noche.
Saber del dolor de la demasiada ternura.
Ser herido por nuestro propio conocimiento del
amor. Y sangrar voluntaria y alegremente.
Despertarse al amanecer con un alado corazón y dar
gracias por otro día de amor.
Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar.
Volver al hogar con gratitud en el atardecer.
Y dormir con una plegaria por el amado en el corazón
y una canción de alabanza en los labios.